El de lo que aprendes después de cumplir los 30

A eso de los 30 tomas conciencia (o consciencia) de cómo es tu cuerpo, por fin. Y lo asumes como tal y te niegas a cambiarlo porque otros te lo exijan. A lo mejor es porque ahora (que ves que has engordado unos 12 kilos en la última década) te das cuenta de que antes no esta(ba)s tal mal. Puede que estuvieras incluso buena, fíjate tú… Y de que todos los complejos que tenías de cría, son una tontería, así que si aún estás a tiempo, olvídate de ellos cuanto antes. Te arrepentirás de no haber llevado tal o cual cosa, porque aunque te gustaba mucho, “no era plan” y no te veías. Hay otros complejos que seguirás arrastrando, porque hay cosas que ya no crecen gratis por mucho que te hagas mayor y te empeñes, pero te darán más igual. Experimenta con tu pelo, que el pelo crece, no te preocupes. Pero ojo con las cejas.

Estate tranquila porque muy posiblemente, si no has aprendido ya, llegarás a los 30 sin haber aprendido a andar con tacones. No pasa nada. Somos muchas en el club. Siempre puedes poner la espalda recta, echar los hombros un poco hacia atrás y levantar la barbilla, como las bailarinas de ballet; más o menos hace el mismo efecto y da un porte bastante digno.  Sólo que no te caerás, ni te partirás un tobillo o harás el ridículo al tropezarte delante de un grupo de desconocidos con los que te cruzas. Además, hay bailarinas preciosas por ahí.

Ten cuidado con el sol y evita quemarte. Y usa cremitas, de todo tipo; las que sean necesarias. Parece una tontería, pero no. Si te maquillas, desmaquíllate bien, que el agua y jabón es veneno, aunque no lo parezca. Parece todo muy superficial, pero verás que alegría más tonta cuando te digan que “no aparentas más de 26”. En serio, verás… Te vendrás arriba. Y cuídate los dientes, que eso es salud a largo plazo.

Aprende a deshacerte de lo que no necesitas y olvida a quien no te haga falta (esto es lo más duro de aprender, te aviso. Aún no lo he conseguido del todo). No lo(s) echarás de menos, en serio; aunque al principio cueste y te duela. No te empeñes en guardar cosas y recuerdos que te lastimen. Cuanto antes los tires y te olvides de ellos, mejor. No te compliques. No te obsesiones con hombres tóxicos (o personas tóxicas) ni con nada que en realidad no te vaya a hacer feliz, con algo que no quieras hacer el resto de tu vida y para siempre.

Canta a gritos, siempre, aunque sepas que lo haces malmuy mal, fatal. Si te apetece emborráchate si no, no; o al menos hazlo una vez en tu vida, para que aprendas que no te gusta y que si no lo haces es porque no quieres, que te da igual lo que digan o hagan los demás. A ti que te la trufen esas tonterías. Si no, como te decía, no lo hagas, solo baila y ríete (o hazte la borracha si quieres, aunque esto es bastante lamentable y no es digno hacerlo después de los 17 ó 18).

Viaja, no seas tonta. Ve allá donde puedas. Y sueña, aunque luego la hostia sea mayúscula, pero será de lo poco que queda gratis que puedas hacer.

Báñate desnuda en el mar, en una piscina o donde encuentres cuatro dedos de agua en los que sumergirte.  Salta en los charcos y baila bajo la lluvia; cuando te pille una de esas fresquitas que caen de pronto, en verano. Y si puedes, que te besen en medio de una tormenta y al estar parada en los semáforos, donde debes seguir cantando cuando vayas en coche. También baila. Es muy divertido cantar y bailar en el coche.

Y folla. Que estás en la edad.

Lleva siempre una libretita contigo, para apuntar esas pequeñas tonterías que a veces se te ocurren. Y que pueden acabar en cosas como esta.

Te enamorarás muchas veces, algunas otras será un capricho y otras tantas sólo un calentón y puede que en cualquiera de ellas te hagan daño. No, seguramente te harán daño (espero sinceramente que dejen pronto de hacerte daño) pero bueno, eso puede pasar a los 15, a los 20, a los 25, a los 30 y después. Pero tú quiere mucho y déjate querer mucho.

Si te gusta alguien díselo. Por muy clara y transparente que te pienses que eres, hay hombres (si es que te gustan los hombres) que no se enteran de la misa la media. No pierdes nada… Total, si no te corresponde y es lo suficientemente maduro, al día siguiente se comportará como si nada hubiera pasado. No, lo tuyo con las barbas de tres días no se va pasar.

Así que ríe, que las arrugas de estar amargada son mucho peores que las de la risa. No te amargues. Las arrugas del ceño son las que más envejecen. Y besa. Besa mucho. Nunca es tarde para besar y los besos nunca son suficientes.

Aprovecha todo lo que puedas cualquier oportunidad que tengas de aprender. Que para eso da igual los años que cumplas, que no es tarde. Aprende todo lo que te apetezca: a tejer, a cocinar, diseño gráfico, fotografía, a hablar mandarín o a bailar chachachá.

Lee, lee mucho. Hay muchos libros y muy buenos. También muy malos. Da igual lo que leas, pero hazlo, puedes permitirte alguno malo de vez en cuando. Haz lo mismo con las películas; aunque seas consciente de que necesitarías varias vidas para poder leerlo y verlo todo. (Por cierto nunca serás mayor para las de Disney y nunca superarás lo de El rey león. Ya te aviso) Algunos te dirán que es una tontería, pero también se aprende muchas cosas de las series, de las películas, y por supuesto de los libros (aunque sea de los malos) y son cosas que aunque no lo creas, recordarás y puede que utilices en algún momento para algo. Aunque sea para ganar al Trivial.

No te quedes esperando, que aunque nunca es tarde, en algún momento a partir de algunos años te agobiarás pensando que ya lo es y no debes estancarte.

Si has de admirar a alguien, admira a tus amigos, por los que te alegrarás cuando cumplan sus sueños; y al hacerlo, te darás cuenta de que no eres tan egoísta como siempre te has creído, porque lo harás de verdad y no será envidia. Te alegrarás de sus triunfos, sean escritores, músicos, abogados, locutores, profesores o supermamás.

Y cuando la vida se ponga seria y se formalice, si ves que tu vida no es lo que querías, cuando parece que todos los demás tienen una vida como Dios manda mientras que lo tuyo no sabes lo que es, tranquila, porque se arreglará.  Cuando empiece a haber niños a tu alrededor, no te preocupes, porque siempre podrás ser la “tía” friki, que les regala cosas divertidas y se los come a besos cuando los ve. Ya te he dicho que hay que besar mucho.

Sonríe siempre. Aunque sea fachada, hay veces que es la mejor decisión. Y sobre todo, que el miedo no te atenace.

No te puedo prometer que haciéndome caso seas total y plenamente feliz; igual sólo son eso, tonterías, pero no pierdes nada…

A ti, que espero que aprendas todas estas tonterías de las que hablo cuanto antes mejor. Porque como dijo Mark Twain, “Dentro de 20 años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta amarras, navega lejos de puertos seguros, coge los vientos alisios. Explora. Sueña. Descubre.”

Que este señor es bastante más sabio que yo y ¿quién soy yo para llevarle la contraria a Mark Twain?

🙂

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